|
|
|
|
La Historia
|
|
| La historia de
la Representación de la Pasión Viviente de Villarejo
de Salvanés comienza en el invierno de 1980, cuando
se extendió entre un grupo de amigos, la inquietud
de representar en vivo los relatos y hechos de la Pasión
y Muerte de Jesucristo. Desde entonces han pasado ya 29 años de aquella idea y proyecto, que sepuso
en manos de D. Eustaquio, el Párroco entonces de Villarejo
y, ayudados en esos primeros momentos por Ramón,
el farmacéutico, la idea se puso en marcha con lo poco
que se pudo preparar el primer año, vestuarios, decorados,
todo saliendo de la colaboración y el desinterés. |
 |
|
Vista del
escenario principal de la Pasión de Villarejo
|
|
|
En
la noche del Jueves Santo, a las 10,30 de la noche,
se viene representando puntualmente, cada año,
la Pasión Viviente en Villarejo, como se ha dicho,
desde 1980, en ese marco incomparable que tiene Villarejo
que es la explanada adoquinada de la iglesia, con sus
murallas y torre del homenaje, y al fondo, la Casa de la Tercia,
edificio emblemático de la Encomienda Mayor de Castilla. En definitiva el centro histórico del pueblo y parte del devenir de la comarca del Sureste de Madrid y del antiguo Reino de Castilla.
Los años han ido pasando, el repertorio ha aumentado
tanto, que en los últimos años participan
más de 140 personas, todos aficionados
y por devoción; los decorados desde hace unos
años ya son propios, si bien, cada año
se incluyen y mejoran nuevos elementos como el vestuario, el sonido, la banda sonora, la puesta en escena, etc.; partes que se van mejorando y que llevan
a todo este grupo de actores a escenificar todos los
años, si cabe con más ganas, la Pasión
y Muerte de Nuestro Señor, ese acontecimiento que estremeció al Mundo y que cambió la Historia para siempre, hace más de 2000 años.
|
|
|
Tras estos 29 años
haciendo la Pasión, los integrantes
del Grupo Cultural Pasión de Villarejo seguimos invitando
a todo el mundo a la participación, ya sea como actores
o como público asistente, para disfrutar del momento,
y para que nosotros, con muchas canas ya, nuestros hijos
y nietos sigan representando esta maravillosa escena en
Villarejo de Salvanés.
|
|
|
|
|